



A esta obra de arte con ruedas le llamaron Enzo en memoria del fundador de Ferrari. En este modelo se refleja toda la pasión, rendimiento, tecnologia y estilo que puede infundir la marca italiana en sus exclusivos superdeportivos.
El chasis de Ferrari Enzo
Nunca antes el estilo de un Ferrari diseñado por Pininfarina habia notado tanto su inspiración. La sección de la nariz Enzo Ferrari está muy influido por la Fórmula 1 y todo el cuerpo está diseñado de forma óptima para asegurar el flujo de aire para la refrigeración del motor y frenos, mientras que permite un control total sin precedentes con una mínima resistencia aerodinámica. Claramente inspirado en los coches de Formula 1.
El cuidado diseño del Ferrari Enzo hace innecesario el gran alerón que muchos supercars necesitan en su parte posterior para mantener el equilibrio aerodinámico.
El Enzo está propulsado por motor V12 de 6.0 litros que tiene una serie de características técnicas únicas. El motor desarrolla 110 CV por litro y un generoso par motor en bajas revoluciones. Por ejemplo, nos encontramos con 383 lbs-pie a 3.000 rpm.
La admisión variable de válvulas de entrada y escape junto con la gestión electrónica para cada fila de cilindros y un drive-by-wire del acelerador asegura que el motor sea extremadamente sensible.
Al igual que un F1, la caja de cambios en el Enzo va unido directamente a la parte trasera del motor mediante un casting que se duplica como el tanque de aceite del motor. La caja de cambios de seis velocidades adopta sincronizadores de triple cono en todos los ratios para garantizar su buen cambios. Los cambios de marcha se confian a un sistema electrohidraulico utilizando pulsadores detrás del volante. No hay opción de cambio automático.
Los compradores del Ferrari Enzo son invitados a la fábrica Ferrari para adaptar el coche a las necesidades específicas de cada piloto. Se ajustan los anchos del cojin y respaldo de los asientos que son realizados en cuero por la marca Sparco. La posición de los pedales de freno y acelerador se pueden ajustar hacia delante y hacia detrás - y lado a lado para dar cabida a los conductores que prefieren utilizar el pie izquierdo de frenado.
Una joya de coche, solo al alcance de unos pocos multimillonarios.